Reseña sobre el libro “Diálogos Borges -Sábato” compaginados por Orlando Barone. Editorial Emecé. (Leer aparte).

Muchas veces, cuando uno se conecta con un libro, lo devora esperando resolver el enigma, encontrar respuestas, conocer el desenlace. Los diálogos de Jorge Luis Borges y Ernesto Sábato, recogidos impecablemente por Orlando Barone, generan todo lo contrario en el lector: son siete encuentros transcurridos en el verano de 1974 y 1975, que nos convierten en uno más en la mesa que se deleita con la memoria de los autores, sus anécdotas, sus opiniones encontradas y variadas. Uno simplemente quiere que sigan hablando, que sigan contagiando su conocimiento, sus temores y la admiración que profesan a otros autores.

Se trata de una suerte de hazaña de Barone, que tuvo la idea en una librería del centro de Buenos Aires en la que casualmente se encontraron los escritores que llevaban años sin hablar y que parecían tener posiciones políticas irreconciliables. Barone (como nuevo escritor) pensó en el futuro, en la nueva literatura, en lo interesante que podría ser la conversación de dos grandes y los convenció por separado. El resultado: las páginas van pasando, los diálogos se van terminando y uno no quiere que termine la charla. Se empieza a tener la sensación de que ya casi sus encuentros se van a acabar, de que ya no van a charlar más y de que definitivamente no es justo que se guarden tantos buenos apuntes, sueños e ideas. Surge la desazón cuando terminan sus 171 páginas y se tiene la tentación de repasar sus frases y las reflexiones conmovedoras.

Reflexiones como la que hace Borges: “En Inglaterra hay una superstición popular que dice que no sabremos que hemos muerto hasta que comprobemos que el espejo no nos refleja. Yo no veo el espejo”. O como esta de Sábato: “Además de ser el arte una creación, y no un reflejo, la realidad que crea es más perdurable e intensa que la que le sirvió de base. De la Grecia de Homero no queda nada o casi nada. Sus poemas han resistido más que sus ciudades.” Nos quedan retumbando en la mente, nos transportan y nos motivan a indagar las obras de otros autores.

Los “Diálogos” son en definitiva un libro tejido de charlas planeadas por Barone, que se convierten en un regalo para los que nacimos “tarde” y no tuvimos oportunidad de conocer personalmente a estos dos grandes exponentes de la literatura argentina. Barone les dio la oportunidad a ellos para limar sus desencuentros con encuentros, y nos dio la oportunidad a nosotros de tomarnos ese vaso de agua, ese whisky y ese café que mojó la palabra de dos hombres que dan una rápida vuelta al mundo en el ocaso de su vida.

Por: Hope Fonts

Escritos del mismo autor:  Viaje a la nada, De que las hay, las hay, FARC sin la A, un nuevo paso, El secreto de José Asunción, Un café para el alma, Ella. Sala de espera,una reseña. Carta abierta a Álvaro Uribe Vélez, Extraordinaria desnudez. A mis hermanos. Mi Ricardo Silva personal. Esperanza. El Secreto de las mujeres hogareñas. Internet, nuestra propia burbuja personalLos tiempos de los chupamediasUn homenaje a mi “agüelita”. El lenguaje no sexista, un manifiesto. El dolor, una visión cerebral, La Política del entretenimiento. Sí, todavía sigo en la modistería.